martes, 10 de febrero de 2026

 

DENUNCIA ANTE EL CONSEJO LATINOAMERICANO DE CIENCIAS SOCIALES – CLACSO

Maracaibo, 19 de enero de 2026

Sr. Pablo Vommaro

Director Ejecutivo y demás miembros del

Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

Presente.-

Ante todo reciban un fraternal saludo. Por medio de la presente,  acudo a Ustedes como director (coordinador) de la Escuela de Formación Popular Nuestra América – EFPNA, clave de identificación Clacso VE-063, centro miembro pleno de Clacso desde el año 2021, con la finalidad de realizar una denuncia ante la Secretaría Ejecutiva de Clacso acerca de la situación que he venido presentando. Es el caso, que he sido blanco de reiteradas amenazas contra mi persona. Hechos estos que se suscitaron, en el seno del grupo de WhatsApp de Clacso-Venezuela, y que me obligaron a retirarme de ese chat e iniciar una serie de denuncias a ese respecto, por cuanto temo por mi integridad emocional y física, y la de mi familia.

Las amenazas contra mi persona surgieron en un debate en el grupo de WhatsApp denominado “Clacso Debates y Reflexiones”, suscitado el pasado 5 de enero, a raíz de los sucesos ocurridos en Venezuela el sábado 3 de enero de 2026, cuando nuestro país sufrió un ataque militar de los Estados Unidos y fueron secuestrados Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Demás está decir, que coincido plenamente con la denuncia del ataque imperialista contra Venezuela, no obstante pese a haber dejado lo suficientemente clara esta posición, dentro del citado chat así como en otros espacios de discusión, surgió una profunda diferencia con relación a la legalidad y constitucionalidad tanto del gobierno de Maduro como del nuevo gobierno encabezado por Delcy Rodríguez.

El debate en torno a la legalidad y constitucionalidad del gobierno de Nicolás Maduro, ya se había realizado en el chat de Clacso Venezuela en agosto de 2024, oportunidad en la cual denunciamos el golpe de estado y fraude electoral cometido por Nicolás Maduro, quien se adjudicó como ganador de las elecciones presidenciales realizadas el 28 de julio de ese mismo año, a pesar de que el Consejo Nacional Electoral no publicó los resultados finales de dichos comicios y nunca se procedió a la disgregación de los votos por estados, municipios, parroquias, centros y mesas electorales, ni por partidos políticos y candidatos, con lo cual la necesaria transparencia que debe prevalecer en un acto constitucional democrático, como es la celebración de unos comicios a fin de elegir a la persona que regirá los destinos de una nación, quedó claramente en entredicho.

Es de hacer notar que el debate suscitado en el chat de Clacso Venezuela en agosto de 2024, puso en evidencia una profunda división entre los distintos centros Clacso existentes en Venezuela. Ello, condujo a que se produjeran dos comunicados distintos referidos a dicho proceso electoral, y a que se realizara todo un movimiento interno que tuvo por objetivo excluir al Prof. Luis Bonilla de la coordinación de Clacso Venezuela quién defendió y sostiene la tesis de que se había cometido un fraude electoral en las citadas elecciones, objetivo que cumplieron (de sacar del mencionado chat al Prof. Bonilla) en el año 2025, durante la realización de la X Conferencia de Clacso realizada en Bogotá en el mes de junio.

Es el caso que nuevamente, en este debate del 5 de enero pasado, surgió la diferencia de criterio con relación a la pretendida legalidad del gobierno provisional de Delcy Rodríguez, cuestión que nosotros no reconocemos (esa legalidad).

Nuestra posición política (al igual que la de millones de venezolanos), la cual califica como fraude electoral lo sucedido en las elecciones presidenciales del 28 de julio del 2024, ha sido publicada numerosas veces en portales web como Aporrea.org, a manera individual (“No puede juramentarse quien no demostró su victoria electoral”
Roberto López Sánchez - www.aporrea.org
10/01/25 - 
www.aporrea.org/ddhh/a337522.html; y “Venezuela: Dictadura y Protectorado Neocolonial”. Roberto López Sánchez - www.aporrea.org
08/01/26 - 
www.aporrea.org/ddhh/a348468.html), y colectivamente como Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución (“Diez años en Defensa de la Constitución”
Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución - www.aporrea.org
05/09/25 - 
www.aporrea.org/medios/a344460.html; “Por la Solución Pacífica y Democrática de la Grave Crisis Venezolana”
Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución - www.aporrea.org
11/09/25 - 
www.aporrea.org/ddhh/a344652.html; “¡Esos muertos son nuestros!”
Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución - www.aporrea.org
10/01/26 - 
www.aporrea.org/ddhh/a348557.html).

El debate se inició en el chat de Clacso, el 05 de enero, cuando coloqué (9:18 pm) allí un comunicado del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) (https://provea.org/actualidad/periodistas/), el cual dice textualmente: “No es posible avanzar hacia una transición democrática mientras persistan la persecución política, la censura y la prisión arbitraria” (ese día fueron detenidos 14 periodistas mientras cubrían la juramentación de Delcy Rodríguez en la Asamblea Nacional). El señor D. M., presidente de un importante  Centro académico del gobierno (y en algún momento ha sido viceministro) respondió casi inmediatamente (9:26 pm): “Esta gente y la que repite sus estupideces vive en un mundo de comiquitas. Hablan de transición democrática cuando nadie ha hablado de ello. O asumen la legalidad o se suman a la conspiración que persigue la supuesta transición. Y asumen las consecuencias en cada caso”.

Ante esta opinión del señor D.M., respondimos (9:27 am): “No existe ninguna legalidad en Venezuela. Delcy es un gobierno de facto, violatorio de la Constitución”. Y de seguidas agregué: “Organizaciones del campo popular, como el Comité Nacional de Conflicto, al cual pertenezco, exigimos una apertura democrática. Tal como lo han exigido las autoridades de la UCV, entre otras instituciones públicas. Exigimos la libertad inmediata de todos los presos políticos. Exigimos la recuperación del salario, que fue desaparecido por el gobierno de Maduro. Exigimos la legalización de partidos de izquierda que fueron intervenidos, como el PCV y el PPT”.

A lo que respondió R.R. (Rector de una universidad del gobierno) (9:33 pm): “La política tiene unas dimensiones concretas cuando un país es atacado bombardeado el que asume la narrativa del invasor debe asumir sus consecuencias desconocer la asamblea nacional es ponerse del lado de la asamblea de 2015 que lo que hizo fue conspirar algunos aquí coinciden con Trump e Israel la frustración política no los deja ver allá ellos”.

De seguidas, yo le respondí a R.R. (9:36 pm): “La que ha asumido la narrativa del invasor es Delcy Rodríguez, con el mensaje que envió ayer (4 de enero) a Trump dónde no hace reclamo alguno del brutal ataque contra Venezuela, ni exige la liberación de Maduro”, y acto seguido coloqué ese mensaje de Delcy Rodríguez a Trump: https://www.instagram.com/p/DTHCNR5DOMR/.

A continuación, el señor N. H. (Rector de otra universidad del gobierno), respondió con un lenguaje a todas luces fuera de control (9:37 pm): “Entonces que no chillen, ni lloren, ni griten cuando les caigan las autoridades competentes, legales, constitucionales; que sean varoncitos, lo que llaman “hombrecitos”, y aguanten su juicio por traición a la patria”.

Finalmente, yo agregué: “Primera vez que veo un debate político que culmina con amenazas de cárcel ¡¡¡ Muy propio del fascismo ¡¡¡”.

Para rematar, el señor D.M. dijo (9:50 pm): “Aquí la declaración de alguien que firma como Roberto López en el que desconoce al gobierno y a la presidenta encargada. Que quede como constancia para que luego no niegue los hechos”.

Dije para cerrar: “Asumo mi posición de no reconocer la constitucionalidad de este gobierno, como tampoco reconocía al de Maduro. Por cierto, somos millones en Venezuela. Yo simplemente lo digo por acá”.

En los días subsiguientes de esa semana, continuaron los insultos y las amenazas contra mi persona, en razón de la cual decidí abandonar los distintos chat del grupo CLACSO Venezuela, y romper todo tipo de comunicación con las autoridades del mencionado chat. Las razones, aunque obvias, las especifico:

1)      Se han producido en el chat del grupo Clacso Venezuela, reiteradas amenazas de “juicio político” contra mi persona, acusándome de “traidor a la patria” y de coincidir con la potencia imperial que bombardeó al país el pasado 3 de enero. Cuestión totalmente falsa, y es de fácil comprobación nuestro rechazo y denuncia contra ese ataque imperialista, nunca visto en tierras suramericanas.

2)      En simultaneidad con ello, varios directivos de centros Clacso en Venezuela, han mantenido constantes insultos contra mi persona, inadmisibles en cualquier espacio académico y de debate político.

3)      En ningún momento, la coordinadora de Clacso Venezuela, la señora Ximena González, ha intentado reclamar a quienes profieren esas amenazas y esos insultos, ni ha intervenido nunca para moderar el debate en ese grupo.

4)      Siendo plenamente consciente de que la acusación particular de traición a la patria y la subsiguiente amenaza recibida de abrirme un juicio político (de acuerdo a lo relatado en líneas anteriores), que ha sido y es castigada por las pseudo leyes aprobadas en el pasado reciente por la dictadura de Nicolás Maduro, han conllevado en muchísimas ocasiones a la incriminación y penalización con la máxima pena (30 años de prisión), y estando en conocimiento de numerosos casos en los que muchos ciudadanos han sido enjuiciados y condenados por acusaciones de ese tipo, sin ninguna prueba y sin que se desarrolle un juicio con garantías procesales y de defensa, hemos optado por prestarle la mayor seriedad a las acusaciones y amenazas proferidas contra mí por los señores mencionados D.M., R.R. y N.H., altas autoridades académicas de la dictadura, y que forman parte de centros Clacso.

5)      Quienes coinciden con la potencia imperial que nos bombardeó, son los altos funcionarios del estado venezolano. Hecho este fácil de constatar, con la neocolonial intervención ejecutada por Donald Trump en nuestra industria petrolera, en los días posteriores al 3 de enero del presente año, con el aval que ha dado Delcy Rodríguez y demás personeros de gobierno al manejo de nuestro petróleo por una potencia extranjera, lo cual puede confirmarse con la reciente reapertura de la embajada estadounidense en Caracas y con la visita de la máxima autoridad de inteligencia del imperio, la CIA, la cual tuvo esta semana una “muy cordial” reunión con la presidente “encargada”.

En consecuencia, exigimos a la dirección ejecutiva o a los órganos competentes del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, con sede en Buenos Aires, Argentina, que se pronuncie de manera clara y explícita antes estas gravísimas amenazas por parte de algunos integrantes (ya mencionados) de Centros Clacso en Venezuela, que actuando amparados en su condición de ocupar altos cargos directivos en el mundo académico del gobierno dictatorial de Nicolás Maduro y ahora de Delcy Rodríguez, han pronunciado contra mi persona.

Es de resaltar, que esta decisión de abandonar los chats de Clacso Venezuela fue previamente consultada, con los principales integrantes de la Escuela de Formación Popular Nuestra América (EFPNA). Nuestro centro de investigación agrupa a destacados académicos e investigadores de la Universidad del Zulia y de la Universidad de los Andes, quienes contamos con una larga trayectoria de investigación, con más de tres decenas de proyectos de investigación concluidos, los cuales han arrojado un sin número de productos académicos, superando en la actualidad las 200 publicaciones científicas en revistas arbitradas de carácter internacional y nacional, en libros y capítulos de libros de carácter académico, a lo cual se añaden tutorías y asesorías de trabajos de grado, de maestrías y tesis doctorales. Adicionalmente, hemos ejercido la función de editores de publicaciones científicas académicas universitarias, fundación de laboratorios de investigación universitaria, directores de dependencias académicas universitarias, coordinadores de programas de doctorado y de maestría, directores de museos, entre otros méritos reunidos. Amén de decenas de seminarios y diplomados de formación, realizados durante dos décadas de activa participación en espacios comunitarios, movimientos sindicales y comunidades indígenas.

La constante persecución hacia el mundo académico venezolano, de parte del gobierno de Maduro, como ocurrió a partir de la detención de la activista Martha Lia Grajales, la acusación directa que el propio Nicolás Maduro y Diosdado Cabello hicieran contra la Fundación Rosa Luxemburgo, y las acusaciones que aparecieron en medios oficiales contra destacados académicos y activistas de izquierda como Edgardo Lander y Santiago Arconada (con quienes participo desde hace una década en la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución), (https://huelladelsur.ar/2025/08/13/venezuela-senalan-a-la-fundacion-rosa-luxemburgo-como-instrumento-de-injerencia-contra-el-estado-en-el-caso-martha-lia-grajales/), son demostración clara de una tendencia fascista que ha crecido en el seno del gobierno de facto que aun domina en Venezuela, lo cual nos ha obligado en fechas recientes a realizar las respectivas denuncias a nivel internacional (“Denuncia ante la Comunidad Científica Mundial”.
Roberto López Sánchez - www.aporrea.org
06/09/25 - 
www.aporrea.org/ddhh/a344461.html).

Como lo dijimos claramente en esa denuncia mencionada: “Nicolás Maduro, en recientes intervenciones públicas,  criminaliza la investigación científica, y específicamente en el campo de las ciencias sociales. Según Maduro, si un investigador, un equipo de investigación, o un centro de investigación, llegan a conclusiones que impliquen críticas a sus políticas públicas como gobernante, ese conjunto de personas y de instituciones académicas, las considera como parte de una conspiración para derrocarlo.
Esta acusación de Maduro no es simplemente contra una Fundación extranjera (la Fundación Rosa Luxemburgo, de origen alemán, vinculada al partido de izquierda Die Linke), es en realidad una acusación contra cualquier investigador, contra todo equipo de investigación o centro dedicado a la investigación científica dentro de Venezuela, es una criminalización de la ciencia, si esa ciencia no concluye lo que él desea como presidente de un país, o no justifica sus políticas como gobernante”.

Tal como concluimos en ese manifiesto redactado y publicado en septiembre de 2025, en esta oportunidad procedemos a denunciar ante toda la comunidad científica continental, y del resto del mundo, que el gobierno de Delcy Rodríguez, continuidad de la dictadura de Nicolás Maduro, avanza y busca suprimir totalmente la libertad de investigación científica y de expresión en Venezuela, y se propone tomar medidas judiciales, con miras a impedir que los centros de investigación críticos a su gobierno, puedan seguir actuando en el país.

Reiteramos nuestra solicitud ante la Dirección Ejecutiva de CLACSO, con sede en Buenos Aires, a fin de que emita su posición y se pronuncie públicamente en torno a las amenazas a la libertad de expresión y académica en Nuestra América, y particularmente en Venezuela, confiados como estamos en el profundo sentido democrático y la sindéresis, que siempre han caracterizado a esta prestigiosa organización. Esta mayoría circunstancial que hoy domina en Clacso Venezuela intenta silenciar y amedrentar a las voces críticas, a la vez que difaman sobre nuestra trayectoria académica de muy larga data, y de compromiso permanente con las luchas y los intereses del campo popular latinoamericano, actitud que queda descalificada cuando han sido incapaces  de exigir la libertad de los centenares de líderes sociales y sindicales presos en Venezuela, ni han rechazado la intervención judicial contra los partidos de izquierda. Estos ataques colocan en riesgo mi libertad personal, quiero dejar constancia de ello.

Asimismo, deseamos conocer los mecanismos alternos a los cuales podemos recurrir para mantener nuestra condición de Centro Clacso en Venezuela, en vista de las brechas insalvables producto del levantamiento de amenazas basadas en una supuesta traición a la patria, proferidas contra nosotros de parte de quienes, circunstancialmente, representan la mayoría en los centros Clacso existentes hoy en Venezuela.

Sin otro particular, se despide de Ustedes,

Atentamente,

Dr. Roberto López Sánchez

Coordinador de la Escuela de Formación Popular Nuestra América

Centro CLACSO Venezuela VE-063

Profesor Titular de la Universidad del Zulia.

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 19 de enero de 2026.

 

 

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