miércoles, 30 de octubre de 2019

Propuesta para la comunidad de la facultad de Ciencias de la Universidad del Zulia

 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/educacion/a283093.html

Considerando:
  1. Que la FEC tiene ya siete (7) meses sin actividades académicas debido a la falta de electricidad en sus instalaciones.
  2. Que el semestre único de 2018 aún no ha culminado oficialmente, a pesar de que ya está terminando el año 2019. Esto significa que en este año no se cursará ningún semestre.
  3. Que la deserción estudiantil derivada de la paralización de clases alcanza un porcentaje superior al 50 % del alumnado que estaba en la FEC hace apenas dos años.
  4. Que la realidad indicada anteriormente configura una situación de extrema gravedad que obliga a tomar medidas urgentes y excepcionales que tiendan a revertir la paralización total de la vida académica en la facultad.
  5. Que las autoridades de la FEC en funciones, decano y directores de división, no han tomado, hasta el día de hoy, decisiones que permitan darle continuidad a las actividades académico-docentes en la facultad.
  6. Que las indicadas autoridades de la FEC no han promovido espacios de debate y consulta con el cuerpo docente y alumnado de la facultad, para buscar alternativas de solución a esta gravísima crisis que atravesamos.
  7. Que el decano y directores de la FEC han hecho caso omiso a las sugerencias que se le han realizado verbalmente en los pasillos de la institución, como medidas especiales que permitan continuar con la actividad docente:
    1. Realizar cargas de notas e inscripciones manuales.
    2. Iniciar el semestre con el apoyo de otras facultades que sí poseen electricidad y que bien pueden prestar sus salones de clases, pues esas facultades tienen horarios especiales que no ocupan todos los días de la semana ni todas las aulas con que cuentan.
  8. Que la conducta negligente asumida por las autoridades de la FEC ha extendido indefinidamente la paralización de la facultad y no existe plazo alguno para el reinicio de las actividades docentes.
  9. Que la continuidad en el tiempo de esta paralización total que vive la FEC amenaza la existencia misma de la Facultad, que promueve la deserción masiva de estudiantes y la migración a otros espacios laborales de sus profesores, empleados y obreros.
  10. Que el no tomar decisiones ni proponer alternativas ante esta gravísima crisis que afecta particularmente a la FEC implica un acto de convalidación de la falta de gestión decanal que ha impedido solucionar esta situación.
  11. Que el decano de la FEC, Merlin Rosales, permanece constantemente en el exterior del país (dejando profesoras encargadas), y su gestión decanal es casi inexistente.
  12. Entendiendo perfectamente que esta crisis específica que vive la FEC se enmarca en la crisis general del sistema universitario venezolano, de toda la administración pública y de la sociedad en general, pero que esta realidad no puede justificar ni convalidar las gestiones incompetentes de quienes ejercen cargos de autoridades dentro de la Universidad del Zulia.
SOLICITAMOS:
  1. La renuncia inmediata del decano de la FEC, Merlin Rosales, y de todo su cuerpo de directores de división.
  2. La realización de una asamblea de facultad, de acuerdo a la Ley de Universidades vigente, para designar autoridades provisionales de la facultad (decano y directores), así como debatir y decidir las medidas urgentes a tomar para reiniciar en el mínimo lapso las clases en Ciencias.
  3. Que entre las propuestas urgentes y provisionales se considere la no apertura de clases en las licenciaturas que no estén en condiciones de dictar docencia por la falta de laboratorios (Biología, Química y probablemente Computación), y que se reinicien las clases en las licenciaturas que sí pueden dictar materias sin necesidad de los laboratorios (Antropología, Matemática y Física). Las licenciaturas que requieren laboratorios podrían iniciar clases en las cátedras que no usan los laboratorios. De esta manera se garantiza la continuidad de la vida académica en la Facultad Experimental de Ciencias.
Articulo leido aproximadamente 746 veces

NOTA: A la semana de haber publicado esta propuesta en la web aporrea, el decano presentó su renuncia ante el Consejo de Facultad.
200 años de la Batalla de Boyacá: Primer Gran Triunfo Patriota

 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/tiburon/a281173.html


Este 7 de agosto de 2019 se cumplen 200 años del glorioso triunfo de Boyacá, batalla que abrió las puertas de la victoria definitiva de las fuerzas patriotas sobre el Imperio Colonial Español en el continente suramericano.

Boyacá fue totalmente una creación del genio militar de Simón Bolívar, quien a comienzos de año se encontraba participando en el Congreso de Angostura y de donde salió con sus tropas para buscar liberar a su ciudad natal, Caracas, como creían los españoles. Ya en 1813, durante la Campaña Admirable, Bolívar había entrado triunfalmente en la ciudad que lo vio nacer, y el ejército expedicionario español al mando del Teniente General Pablo Morillo consideró que en esa dirección movería Bolívar su ejército.

Pero Bolívar tenía otros planes. En una muestra de audacia y astucia militar propia de quien dirige una gran empresa libertadora de carácter continental, Bolívar desplazó su ejército durante varias semanas atravesando los inundados llanos de Casanare, y posteriormente abordó el cruce de los Andes por el páramo de Pisba, y sorprendió al ejército realista al aparecer con sus fuerzas en las proximidades de Bogotá a finales de julio de 1819. Tanto el inundado territorio llanero como las escarpadas montañas andinas imponían grandes dificultades para el ejército patriota, razón por la cual llevaron a Morillo a descartar totalmente esa posibilidad de que Bolívar intentase siquiera acceder a la Nueva Granada siguiendo esa ruta. De manera que la llegada del ejército bolivariano a la Nueva Granada significó una total sorpresa para las fuerzas coloniales españolas.

Es de resaltar que durante los cinco días de travesía por las montañas andinas, el ejército patriota tuvo numerosas bajas entre los soldados, además de perder toda su caballería y el ganado de reserva, lo que obligó a los bolivarianos a tener que reponer rápidamente sus provisiones y logística, recuperar sus armamentos perdidos en la cordillera y sanar a los numerosos enfermos.

El comandante militar de las fuerzas españolas que dirigía desde Bogotá el Virrey Juan Manuel de Sámano era el coronel José María Barreiro. Ante la llegada, el 7 de julio de 1819, del ejército bolivariano al pueblo de Socha, Barreiro se vio obligado a movilizar con urgencia su ejército para defender al virreinato de esta formidable y sorpresiva amenaza que presentaba el ejército de Bolívar en las tierras de la Nueva Granada.

El 10 y 11 de julio las fuerzas patriotas chocan contra los realistas en Gámeza, y ambos bandos reclaman la victoria, aunque la ventaja moral la obtuvieron los patriotas al hacer retroceder a los españoles al pueblo vecino. Esta victoria parcial le permitió a Bolívar el tiempo necesario para que el resto de su ejército terminara de cruzar los páramos de la cordillera, y para reponer la caballería y el parque de armas que se había debilitado considerablemente por efectos del clima.

En una guerra de movimientos en la cual ambos ejércitos se desplazan varios días tratando de sorprender al contrario, finalmente Bolívar decide el 25 de julio atacar a los españoles en Pantano de Vargas, que se encontraban en una posición muy favorable y presagiaban una derrota para los patriotas. Cuando la batalla parecía definirse a favor de los españoles, Bolívar ordena el avance de la caballería patriota al mando de Juan José Rondón y Leonardo Infante, y 500 jinetes cargaron contra los realistas y destrozaron sus filas, convirtiendo en victoria lo que parecía una derrota segura.

Las pérdidas para ambos ejércitos fueron significativas en esta batalla, lo que los obligó a retroceder a posiciones defensivas para recuperar fuerzas. En el caso de los españoles, esperando la llegada de refuerzos militares; y en el caso de Bolívar, reuniendo víveres y caballos, de voluntarios que solicitaban su incorporación al ejército patriota, y de reclutas que ordenó el Libertador a partir del 28 de julio.

El 3 de agosto Bolívar moviliza su ejército buscando combatir con las fuerzas españolas, mientras Barreiro por su parte comienza a retroceder buscando el camino de Bogotá intentando evadir el combate y fortalecerse en la capital. Bolívar ocupa Tunja el 5 de julio, y le corta el paso a Barreiro hacia Bogotá.

El día 7, Barreiro moviliza de nuevo su ejército tratando de despistar a Bolívar haciéndole creer que toma otro camino cercano, pero los informantes patriotas indican al Libertador que Barreiro se dirige al puente de Boyacá, y allí lo espera Bolívar con su ejército, para librar la más importante victoria militar patriota desde el inicio de la Guerra de Independencia en 1810.

La decisión de la batalla la producirá el ataque frontal de la División comandaba por el general José Antonio Anzoátegui contra el grueso del ejército español dirigido por Barreiro. Los batallones Rifles, Barcelona y Bravos de Páez, la Legión Británica y el regimiento de Llano Arriba (lanceros) destrozaron las fuerzas realistas. La huida del batallón español de caballería Granaderos marcó el comienzo de la derrota realista, que finalizó con la rendición del mismo comandante español José María Barreiro, de su segundo al mando Jiménez, de casi toda la oficialidad peninsular y 1600 soldados que fueron hechos prisioneros por los patriotas.

Al día siguiente le informan al Virrey Sámano en Bogotá de la desastrosa derrota realista en Boyacá, lo que genera la huida precipitada del virrey y de todas las autoridades realistas, temerosos de que los patriotas les hicieran pagar la multitud de fusilados que ejecutaran en la Nueva Granada las fuerzas del general Pablo Morillo. El virrey salió disfrazado con una ruana, y otras autoridades en su apurada huida tuvieron que hacerlo a pie. La cobardía de las autoridades coloniales deja a una ciudad totalmente abandonada por los españoles, y el 10 de agosto de 1819 Simón Bolívar hace su entrada triunfal en Bogotá.

A los 75 días de haber salido de Mantecal, en la Provincia de Barinas, entraba triunfante Simón Bolívar en la capital del Virreinato de la Nueva Granada, asestando un golpe durísimo al imperialismo colonial español en Suramérica, propinándoles la primera gran derrota militar de una serie de batallas (Carabobo, Pichincha, Bomboná, Junín y Ayacucho) que expulsarían a los peninsulares del territorio que trescientos años antes habían invadido, saqueando y aniquilando a los pueblos originarios.

Este pequeño escrito pensaba leérselo a mi madre, tataranieta de uno de los jefes patriotas héroes de Boyacá, el Coronel Cruz Carrillo, comandante del Batallón Bravos de Páez. Lamentablemente mi mamá, Josefina Sánchez Carrillo, falleció el pasado 3 de abril a sus 94 años (este sábado 10 hubiera cumplido 95). Desde comienzos de este año 2019 estaba pendiente de este bicentenario y sirvan estas palabras como homenaje a quien me infundió siempre amor a la patria y orgullo por su gesta libertaria. A doscientos años de Boyacá, los descendientes de tantos miles de patriotas como Bolívar, Anzoátegui, Rondón, Carrillo, seguimos dispuestos a luchar por una segunda independencia, que supere la traición y la falsedad que hoy domina en Venezuela.

Articulo leido aproximadamente 970 veces
Del Caracazo al Chilenazo: Renace la Lucha Popular en Nuestra América

 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/actualidad/a283634.html


El levantamiento popular que se ha desarrollado en Chile en estos días de octubre de 2019 se puede asemejar, en términos históricos, al Caracazo venezolano de febrero de 1989. Ambos fenómenos sociales representan una respuesta popular espontánea contra los estragos del neoliberalismo como programa económico.

Si el Caracazo significó en su momento el inicio de una etapa de protestas antineoliberales en toda América Latina, este Chilenazo del 2019 actúa como la culminación de 30 años de rebeliones populares que, aunque han tumbado numerosos gobiernos y contribuido al triunfo electoral de nuevos líderes y referencias políticas, aún no terminan de consolidar genuinas organizaciones y programas que interpreten y traduzcan el sentir popular en voluntad de cambio revolucionario anticapitalista.

Para la sociedad chilena, este levantamiento es, sin duda, la ruptura definitiva con el trauma impuesto a sangre y fuego por la dictadura militar pinochetista. La masiva protesta en todas las principales ciudades del país demuestra que el pueblo perdió el miedo (y ya no sólo los estudiantes, que comenzaron a luchar desde hace una década), y que los mecanismos de control ideológico de la democracia liberal burguesa han sido rotos por la conciencia que renace en las clases trabajadoras.

Pero también implica el hundimiento político del llamado "milagro chileno". Durante décadas, la burguesía chilena y sus socios mayores imperiales vendieron la idea de que el auge económico del país y la estabilidad política de la democracia eran el producto necesario del período dictatorial. En cinco días, el pueblo chileno acabó con esa falsa imagen de prosperidad económica y aparente convivencia democrática construida en los 30 años transcurridos desde el fin de la dictadura.

El Chilenazo de 2019 termina de resquebrajar el aparentemente sólido frente neoliberal que se conformó en Suramérica con protagonistas como Macri, Bolsonaro, Lenin Moreno, Duque, Kuczynski y el propio Piñera. Con Macri a punto de salir derrotado en las presidenciales del próximo domingo y Piñera en medio de una crisis que aún no logra resolver, con Kuczynski destituido y preso, y Moreno en Ecuador con la amenaza latente de un nuevo levantamiento indígena y popular, no queda en el continente ningún gobierno neoliberal que pueda presumir de logros económicos y estabilidad política. Pues Duque en Colombia y Bolsonaro en Brasil también enfrentan numerosos conflictos sociales y escándalos políticos, que sin alcanzar el nivel de los recientes sucesos en Perú, Ecuador y Chile, representan un auge de la lucha popular contra el neoliberalismo.

Hoy en Chile viven varias decenas de miles de venezolanos. Emigrados como otros tantos por los efectos de otro paquetazo neoliberal, el que ejecuta Maduro, disfrazado de socialista, pero cuyos efectos contra el pueblo y a favor del gran capital son tan letales como los aplicados por los ya mencionados gobernantes suramericanos. Estos venezolanos han presenciado la ruptura violenta del escaparate neoliberal que engañosamente les ofrecía un modelo "alternativo" al falso socialismo de Maduro .

En la realidad, tanto Maduro como Piñera representan programas económicos y proyectos políticos al servicio del gran capital mundial. Que uno sea pupilo de los gringos y el otro de los chinos no implica mayor diferencia. Sólo la lucha popular anticapitalista puede abrir espacios políticos para un nuevo liderazgo revolucionario en Nuestra América. Los pueblos de Ecuador y de Chile han resucitado las esperanzas de todo el continente por que se abra una era de verdaderos cambios a favor de las grandes mayorías sociales, que supere las inconsecuencias y traiciones que permitieron la retoma del poder por el neoliberalismo pitiyanki y que rompa a la vez con el macabro proyecto madurista que a nombre de Chávez ha vendido la revolución al capitalismo oriental.

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 22 de octubre de 2019.

Articulo leido aproximadamente 682 veces
Sobre el "Plan" Neoliberal y de Pensamiento Único del MPPEU

 - www.aporrea.org


El Ministerio de Educación Universitaria está circulando un Plan de "rectificación, cambio y renovación" para el sistema universitario venezolano: Plan General de Rectificación, Cambio y Renovación.  Por las graves implicaciones del mismo, nos hemos ocupado de presentar unas primeras observaciones para la denuncia, el debate y la movilización en defensa de una universidad al servicio del pueblo y sus luchas.
  1. Es un plan partidista, dirigido al PSUV y al funcionariado que respalda y/o se somete ante el gobierno. Destaca la pérdida absoluta de la razón institucional y considera al estado como propiedad de una única tendencia política.
  2. Es un plan de pensamiento único. Refleja la versión pseudo socialista oriental (china) del neoliberalismo occidental.
  3. Es neoliberal pues los "motores productivos" a los que pretende subordinar la actividad universitaria son básicamente de una economía minero-extractiva, a lo que se suman las "zonas económicas especiales" que son las maquilas ejecutadas en El Salvador, México y la India como expresión de la super explotación capitalista.
  4. Es fascista al suprimir todos los espacios de la democracia universitaria. Destaca la manipulación ministerial directa con la FTUV (probablemente con la fracción de administrativos y obreros, excluyendo como hacen ahora a la FTUV-docente) y el desconocimiento total hacia los gremios mayoritarios como FAPUV, FETRAESUV y FENASOEV.
  5. Habla de "celebrar elecciones universitarias" sin especificar en dónde y cómo. Queda implícito que se refiere a las autónomas, pero demuestra que aun no tienen un plan específico. Ignora la confiscación absoluta de la democracia universitaria en la UBV, UPT’s y experimentales bajo control del gobierno, las cuales nunca han hecho elecciones democráticas para designar sus autoridades.
  6. Propone un "instituto de previsión social de los universitarios", lo que amenazaría la existencia de todos los institutos y cajas de ahorro existentes en cada universidad.
  7. Habla de crear 500 mil cupos a distancia, una mentira más al cúmulo de falsedades propias del discurso del gobierno. Sin docentes, sin equipos, sin internet, es imposible ofrecer siquiera 5 mil cupos.
  8. El plan de residencias estudiantiles está dirigido a las mafias de pseudo dirigentes psuvistas para que sigan haciendo sus propios negocios criminales. Igual con la dotación de tabletas, negocios para la burocracia institucional y estudiantil.
  9. Las líneas nacionales de investigación se subordinarán a la economía minero-extractiva y a las industrias maquiladoras de explotación intensiva de la fuerza de trabajo. Dejan por fuera toda la investigación sobre la problemática social de las comunidades populares. Ignora el estudio hacia los trabajadores, campesinos, indígenas, profesionales. Descarta las investigaciones históricas, de memoria.
  10. Las actividades culturales y deportivas son reducidas a adornos y comparsa de la acción gubernamental.
  11. Las nuevas carreras estarán subordinadas exclusivamente a la economía minero-extractivista. Los estudios de historia, antropología, sociología, educación y disciplinas afines, son desconocidos. La misma educación neoliberal impuesta por la dictadura militar de Pinochet se impone ahora a nombre del socialismo.
  12. Las 100 mil nuevas plazas de postgrado es una nueva oferta falsa de un gobierno que perdió su capacidad de gestión académica así como el rubor para seguir mintiendo.
  13. Al hablar de universidades económicamente sustentables, queda implícita la intención de subordinar la educación pública al financiamiento de las multinacionales chinas, rusas y de otros países que son los únicos sectores, distintos al estado, con interés en financiar estudios e investigaciones relacionadas con sus inversiones productivas en el país. Es el neoliberalismo en su máxima expresión.
  14. El plan se propone apoderarse de los dólares que las universidades obtienen a través de los posgrados a estudiantes extranjeros (sin negar que allí hace falta contraloría interna de cada comunidad universitaria).
  15. "Fortalecer el liderazgo revolucionario" en docentes, administrativos y obreros, aparte de ser un plan exclusivamente partidista del PSUV, implica una política de persecución, marginamiento y despidos contra la disidencia universitaria. La amenaza principal es hacia todos los académicos que desarrollamos nuestra docencia, investigación y extensión por caminos opuestos al pensamiento único gubernamental.
  16. El plan ignora toda la realidad socioeconómica de los trabajadores universitarios, principalmente de los docentes, cuyos sueldos y condiciones de trabajo no permiten hacer investigación ni extensión, y reduce la docencia al mínimo.
  17. Ignora también la gigantesca deserción estudiantil universitaria y no propone soluciones reales a esta problemática. Equiparar las becas a la chamba juvenil es un mal chiste.
  18. En resumen, este es un plan fascista del PSUV para terminar de controlar lo que queda de las universidades venezolanas. En sí mismo, este plan demuestra que por 20 años el gobierno careció por completo de un plan educativo. Al hacerlo público ahora. se constata la línea neoliberal y de pensamiento único que desarrolla el madurismo en la educación venezolana. La denuncia de este plan macabro debe ir acompañada de una propuesta clara de UNIVERSIDAD AUTONOMA, DEMOCRATICA Y POPULAR, deslindada completamente del otro neoliberalismo, el pitiyanki, por el cual suspiran García Arocha y demás rectores guaidosistas.
Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 26 de octubre de 2019
Articulo leido aproximadamente 1189 veces

La democracia protagónica que soñamos en 1999 y el adefesio que tenemos ahora

 - www.aporrea.org


En abril de 1999 redactamos un corto documento para la discusión en el extinto Colectivo La Grey de Maracaibo (integrado por luchadores sociales de distintas procedencias de militancia política). Titulado "Programa Mínimo", en siete páginas proponíamos una serie de principios y medidas básicas que orientaran nuestro respaldo al nuevo proceso de cambios que se abría en ese momento con el triunfo electoral de Hugo Chávez. Las dos últimas páginas se refieren a la democracia participativa y protagónica, idea fundamental del discurso de Chávez para ese momento y sustento de la convocatoria a Asamblea Constituyente. Las incluimos a continuación, para contrastar el futuro luminoso que avizoraban las fuerzas populares en 1999 con el adefesio político que Maduro y su combo han impuesto a sangre y fuego hoy en 2019. Es una contribución a visualizar mejor el tamaño enorme de la traición que Maduro-Cabello-Padrino han cometido contra la revolución bolivariana y contra todo el pueblo venezolano.

MEDIDAS POLITICAS (fragmento del documento "Programa Mínimo" de 1999):

Ante la crisis del sistema político implantado en Venezuela desde 1958, la democracia representativa de partidos, con sus expresiones de corrupción administrativa, clientelismo y fraudes electorales, sistema que ha sustituido la voluntad popular por la voluntad de los cogollos partidistas, diversos sectores del país, incluyendo al nuevo presidente Hugo Chávez, han venido planteando la necesidad de instaurar una democracia directa, participativa, que impida el nuevo florecimiento de los males que envilecieron a la democracia venezolana.

La democracia directa es un viejo principio de organización de la humanidad. Fue practicada por todas las comunidades primigenias en los cinco continentes. La propia democracia esclavista griega se basaba en ella (salvo para los esclavos, que no tenían ningún derecho democrático). El fundamento de la democracia directa es la asamblea popular como máximo organismo para discutir y decidir todo lo concerniente al gobierno de una determinada comunidad. En la medida en que las sociedades aumentaron su población y se hicieron más complejas, las formas de democracia directa se hicieron más difíciles de practicar, y tendieron a ser sustituidas por sistemas políticos que de una u otra forma usurpaban la voluntad de la mayoría social para favorecer a las minorías dueñas del poder político-económico.

No obstante, todas las sociedades en momentos de crisis vuelven a sus raíces, a las formas democráticas originarias que practicó la humanidad por miles y miles de años, ahora adaptadas al nuevo contexto social en que cobran sentido histórico. Eso ocurrió en Francia en 1789, cuando los representantes del Tercer Estado decidieron convertirse en Asamblea Constituyente, para dar inicio a uno de los principales procesos de cambio sociopolítico que ha conocido la historia reciente.

La democracia directa no es una utopía como modelo de organización para las modernas sociedades industrializadas. La Comuna de París, en 1871, era una asamblea popular integrada por los delegados de cada comuna en que estaba dividida la ciudad. El Soviet de Petrogrado, en 1917, era una asamblea de obreros y soldados integrada por delegados de las fábricas, barrios obreros y cuerpos de ejército. La profunda y trascendental rebelión juvenil y social de los años 60, que se expresó en Venezuela en el proceso de Renovación Universitaria iniciado en 1969, fue igualmente un proceso sustentado en las formas asambleísticas de organización.

De todas estas experiencias históricas han surgido una serie de principios básicos de la democracia, que a continuación resumimos:
  • La Asamblea Popular como organismo primario de discusión y decisión.
  • La elección directa y uninominal de todo cargo público.
  • La rendición obligatoria de cuentas y el derecho a revocar por referéndum a todo representante que no cumpla sus funciones.
  • Establecer límites de tiempo para el ejercicio de cargos públicos, y límites a los salarios de los representantes populares. El ejercicio de cargos electivos debe dejar de ser un privilegio para convertirse en una responsabilidad social, rompiendo la separación entre dirigentes y dirigidos. La política dejaría de ser una esfera para especialistas, una "profesión", para convertirse en asunto de toda la población.
  • Las instituciones políticas deben ser sencillas, eliminando todo lo que agregue burocracia, cumpliendo funciones ejecutivas y legislativas al mismo tiempo. Esa fue la experiencia de los soviets en Rusia, de las comunas revolucionarias en París y de los consejos obreros en varios países europeos.
  • La descentralización del poder, enfatizando en el federalismo y el poder local de las comunidades organizadas. Mientras menos poder tenga el Estado centralizado, más posibilidades habrán de participación popular en cuestiones directas del poder, siempre y cuando el poder burocrático central no sea sustituido por un poder burocrático regional, por élites locales que usurpen igualmente la soberanía popular.
  • La desmonopolización de los medios de comunicación, estableciendo controles y formas de gestión directa de las comunidades en ellos. El poder popular organizado desde la base debe mantener un control hacia los medios de información fundamentales como la prensa, televisión y radio, para evitar que los grupos empresariales que financian dichos medios los utilicen para sabotear las transformaciones sociales que se vayan promoviendo.
  • La libertad de opinión, de discusión, y la democratización de los conocimientos.
  • (nos faltó decir en 1999 y agregamos ahora en 2019): El mecanismo de referéndum para aprobar las decisiones de gobierno fundamentales para el pueblo y la nación.
Una democracia real debe eliminar a la política como una esfera donde los "especialistas" o políticos profesionales dominan al resto de la población, reabsorbiendo a la sociedad política en la sociedad civil, asumiendo formas de autogobierno o autogestión popular. Los partidos deben dejar de ser organizaciones compuestas por profesionales de la política, para convertirse en agrupaciones que expresen las diferentes tendencias políticas del país, integradas por individuos que estén insertos en la estructura social y que en un momento determinado pueden ser elegibles a cargos de representación pública. La política ya no será un privilegio de los más "vivos", sino una responsabilidad de todos los ciudadanos.

Los principios de la democracia participativa se aplican también para las organizaciones populares y gremios en general, y para los partidos y agrupaciones políticas. Ha sido una tradición en el país y en el mundo que quienes postulan cambios democráticos en una sociedad no practican la democracia en sus propias organizaciones. Uno de los defectos fundamentales de la propuesta socialista que colapsó en Europa del Este fue la supresión de la democracia directa de los soviets y consejos obreros por las decisiones unilaterales de la dirección del partido revolucionario. La sociedad de hombres libres con la que soñaron los teóricos marxistas se concretó en su opuesto, en la dictadura del partido único, y dentro del partido, en la preeminencia del Buró Político o secretariado sobre toda la militancia.

La división entre dirigentes y dirigidos, entre trabajo intelectual y trabajo manual, que es uno de los fundamentos de las sociedades divididas en clases, se ha repetido históricamente hasta en los partidos más revolucionarios. Ahora que en Venezuela se abre un proceso de democratización de la sociedad, nos pronunciamos porque los cambios al sistema político que surjan del proceso constituyente se fundamenten en la democracia participativa o directa. A la vez, al interior de los partidos que pretenden ser vanguardia en este proceso, como el MVR, también es necesario profundizar la lucha interna contra los criterios leninistas y militaristas que pretenden imponer una estructura de partido subordinada totalmente a una dirección que nunca discute sobre la política que se implementa ni se legitima con su elección desde las bases.

Practicar la democracia en todas las instancias en las cuales se actúa es fundamental si realmente se quieren generar cambios de fondo en nuestra sociedad. La revolución comienza por nosotros mismos, por las organizaciones populares, por los partidos de vanguardia. Sin ello, el actual proceso será nada más un simple cambio de personas, y se mantendrán el tipo de relaciones que han marginado históricamente a la mayoría de la población venezolana del disfrute de las enormes riquezas naturales del país. Ninguna revolución democrática puede ser llevada a cabo bajo liderazgos unipersonales que coarten la participación creativa del pueblo organizado en la conducción del proceso.

Articulo leido aproximadamente 936 veces

domingo, 30 de junio de 2019

Colapso escalonado del madurismo y calvario del pueblo bolivariano

 - www.aporrea.org
 - www.aporrea.org/ideologia/a278173.html


El gobierno de Nicolás Maduro se encuentra en un proceso de colapso que se desarrolla lentamente pero manteniendo una continuidad en el tiempo. Es un colapso escalonado pues el régimen de Maduro no logra estabilizar nada, ni la economía, ni la realidad política, ni la acción de las instituciones públicas, ni la enorme problemática social que se deriva de su rotundo fracaso.

No es que nos parezcamos cada vez más a Cuba. Pues ese país logró estabilizar un sistema político y económico (el cual no comparto en lo absoluto, pues es un régimen estalinista de partido único y economía ultracentralizada de capitalismo de estado, disfrazado como supuesto "socialismo latinoamericano") desde hace varias décadas. Pero es que Maduro no logra estabilizar nada. Todo se desmorona a lo largo y ancho de Venezuela. De a poco, pero el desmoronamiento es constante día a día y semana a semana.

La economía, el aparato productivo venezolano, centrado desde hace un siglo en la explotación petrolera, mantiene una caída continuada del producto interno bruto en los últimos 4-5 años, y la gestión de Maduro parece pronunciar cada vez más dicha caída. El mejor ejemplo es la caída de la producción petrolera que desde 2012 ha bajado desde cifras cercanas a los tres millones de barriles diarios a apenas 700 mil según el último informe de la OPEP del mes de marzo de 2019. Una caída del 75 % de la producción que sigue sin detenerse con la increíblemente brutal gestión del general Quevedo, que amenaza con paralizar también la producción interna de gas doméstico con las graves implicaciones que ello traerá en un país donde la crisis eléctrica impide recurrir a cocinas que usen electricidad en vez de gas. Gracias a Maduro-Quevedo las familias venezolanas estamos regresando al siglo XIX y al uso de cocinas de leña y carbón.

La crisis eléctrica fue anunciada y denunciada por los propios trabajadores de Corpoelec y por profesionales expertos en el área con suficiente antelación, e incluso recuerdo a uno de los próceres maduristas, el ministro Chacón, que ofreció en 2013 resolver dicha crisis eléctrica en "100 días de gestión". Nada se hizo para resolver la falta de mantenimiento e inversión, junto a las prácticas corruptas que anularon todas las iniciativas de generación termoeléctrica y eólica. Cuando hoy Venezuela atraviesa un mega apagón continuado, en vez de la actuación de la fiscalía y los tribunales encausando a todos los ministros y funcionarios que robaron y dejaron de cumplir su responsabilidad, el gobierno inventa sabotajes fantasiosos y delira con supuestas conspiraciones que a nadie convencen.

La actividad productiva interna no se reanima, como tampoco ocurre con el comercio, debido, entre otras razones, a la caída brutal del ingreso salarial de los trabajadores, que ha colocado a millones y millones de venezolanos en condiciones de pobreza crítica, destinando sus escasos ingresos a comprar exclusivamente una mínima cantidad de alimentos. Se desarrolla una brutal contracción del mercado interno. Sólo subsisten los comercios que venden alimentos. Sólo se mantienen los espacios productivos de alimentos para el consumo interno.

El colapso de las instituciones públicas se manifiesta principalmente en el sector salud y en el sistema educativo. Los hospitales y ambulatorios han perdido casi totalmente su capacidad para brindar servicios elementales de salud. El pueblo llano se muere por enfermedades que serían superadas en poco tiempo si existiera un mínimo sistema de salud que funcionara. Los altos costos de las medicinas y los insumos médicos han establecido como de alto riesgo el enfermarse hoy en Venezuela. Quienes más sufren son los niños y los ancianos, aunque en general todo aquel trabajador que viva de su salario tiene prohibido sufrir enfermedades o padecimientos de cualquier tipo, pues el caótico sistema nacional de salud no le garantiza la vida. Esa es nuestra patética realidad.

Las universidades han decaído a niveles gomecistas y la juventud estudiantil ha desertado masivamente en proporciones que superan ampliamente el 50 % de la matrícula. La producción de ciencia y tecnología ha desaparecido casi totalmente y la juventud profesional emigra en proporciones cada vez mayores.

En prácticamente todas las instituciones públicas el porcentaje de renuncias y migrados se ubica en niveles iguales o superiores a los que aún permanecen. La migración no es algo que se pueda ubicar políticamente en sectores de la población que se consideren "opositores" a Maduro; también están emigrando grandes proporciones de chavistas desencantados e incluso quienes manteniendo el apoyo al gobierno se van porque no pueden vivir con los miserables sueldos que aquí paga el "presidente obrero". Puedo hacer una larga lista de estos últimos que se han ido en lo que va de año.

Los niveles de corrupción son tan descarados y fuera de control que se pueden observar a simple vista en las bombas de gasolina de ciudades fronterizas como Maracaibo. Policías, militares, funcionarios de PDVSA y bomberos se combinan en una cadena corrupta que privilegian a quienes pagan las tarifas de la coima (incluso en dólares) y obligan a los ciudadanos comunes y honestos a realizar largas colas de 6 y más horas. En las calles principales de Maracaibo como la avenida Guajira y los alrededores de la Plaza de Toros se puede ver a media mañana más de diez vendedores de gasolina con pimpinas de 5 litros, por las cuales se piden hasta 40.000 bolívares soberanos, actividad completamente ilegal que se realiza a los ojos de todas las autoridades policiales y militares, y del mismo alcalde y el mismo gobernador que pasan por allí con frecuencia.

Lo único que prospera hoy en Venezuela son los negocios ilegales, las prácticas corruptas. Uno de ellos, el contrabando de gasolina hacia Colombia: una larga cadena de comercio que se inicia en las bombas de gasolina con vehículos desvencijados y motos que varias veces al día, una y otra vez, llenan sus tanques, y termina en los cruces fronterizos donde la fuerza armada que debería impedir esa práctica ilícita hace su agosto cobrando las "tarifas" fijadas para todo lo que pase por allí. Todos los caprice e impala de los años 80 se concentran hoy en Maracaibo, uniéndose a las camionetas Bronco y miles de motos, empujando el floreciente negocio del contrabando de gasolina. De los centenares de vehículos que observo en las gasolineras del norte de Maracaibo a las 6 de la mañana, calculo que un 80 % son bachaqueros (muy fácil identificar por los vehículos viejos y destartalados). Otro mal ejemplo de negocio floreciente en Venezuela es la legalización, apostillamiento y emisión de documentos legales de todo tipo, destinados a los miles y miles de compatriotas que semanalmente abandonan el país buscando un mejor futuro. Ha crecido una enorme mafia que penetra el Saime, los ministerios de educación, las universidades públicas y privadas, registros, notarías y cualquier otra institución que tenga que ver con documentos requeridos en otros países para poder trabajar. Todo se cobra en dólares, y es prácticamente imposible legalizar o sacar un documento por los mecanismos normales de cada institución. El desespero de quienes desean irse aúpa la especulación de funcionarios que perdieron toda moral.

El paisaje mañanero de una gran ciudad como Maracaibo, la segunda de Venezuela, es el de una población de ancianos que amanecen haciendo colas largísimas en las pocas entidades bancarias que aún funcionan (que por cierto varios de ellos han fallecido en el último año mientras hacen las largas colas para cobrar su pensión), y de una pequeña población trabajadora que supera los 40-50 años que se dirige a sus centros laborales. No se ven jóvenes casi por ningún lado. Sobre todo es difícil ubicar ciudadanos entre los 20 y los 45 años. Pareciera que se hubieran ido todos. Apenas identifico a jóvenes en las labores de vigilantes privados (un vigilante cuadruplica el sueldo de un profesor titular a dedicación exclusiva, con prima doctoral y bono de antigüedad de 23 años). Si nos guiamos por nuestras aulas de clase, podemos comprobar que en secciones que antes teníamos más de 30 alumnos hoy apenas queda uno sólo o ya no tenemos quien ocupe los pupitres. De cuatro materias que dicto en Antropología/LUZ apenas tengo 9 alumnos en total. Igual ocurre en buena parte de las carreras de esta y otras universidades.

Los constantes apagones han profundizado la crisis del servicio de agua en las principales ciudades del país. Junto con la falta de agua, la crisis eléctrica afecta considerablemente los servicios telefónicos y de internet, dejando a la población totalmente desinformada e incomunicada. En ciudades como Maracaibo la profunda crisis del transporte público deja a las familias incomunicadas aun viviendo en la misma ciudad. Entre apagones, falta de agua, sin teléfono, sin internet, sin transporte, sin noticias, la ciudadanía se angustia, se deprime, pierde la noción del tiempo. Te encuentras con gente que cree que está en domingo cuando en realidad es miércoles. O que perdió la cuenta del día del mes en que estamos.

Me encuentro con gente que decide de un día para otro irse del país, antes de volverse locos ante tanta presión y desasosiego. Para los pequeños comerciantes, las amenazas e intentos de saqueos ante cada apagón actúan como impulsores para emigrar. Los niños sufren la partida de alguno de los padres que sale a buscar un mejor ingreso, y son repartidos entre abuelos y tías en una triste realidad que configura una crisis familiar de grandes dimensiones, que tendrá repercusiones muy negativas a corto, mediano y largo plazo para toda la sociedad venezolana.

De que Maduro ha fracasado en todos los órdenes no queda ninguna duda. Que se puede mantener en el poder por varios años más, también es perfectamente posible. Pues el estado policial que ha construido, con todas las instituciones firmemente controladas por la fuerza permanente de la FANB, el SEBIN y la DGCIM, junto al resto de poderes de facto como la ANC, el TSJ, la Fiscalía y el CNE, le garantiza la aniquilación inmediata de toda protesta social (y de sus dirigentes) que amenace la estabilidad de la mafia gobernante.

Pero no tengo claro a dónde puede conducir esta debacle escalonada que sufrimos desde hace más de seis años. Un régimen sin estabilidad de ningún tipo no necesariamente pueda estar por tiempo indefinido en el poder. Tal vez nos acercamos a una profunda crisis interior, que incluya la protesta social, la fractura institucional, la confrontación entre las mismas mafias gobernantes, y lo que pueda aportar la decaída conspiración imperialista de Trump-Guaidó (conspiración que no sólo no respaldo, sino que me opongo y denuncio como antinacional, tan antinacional como el programa que ejecuta Maduro y del cual hemos hablado en documentos anteriores).

Por el momento, Maduro conduce las riendas de la nación, haciendo pasar a 30 millones de venezolanos por las peores condiciones de vida que hayamos tenido desde conflagraciones históricas como la lejana Guerra de Independencia y la Guerra Federal.
Articulo leido aproximadamente 1535 veces